En el corazón de este refugio hemos instalado nuestra chimenea Doria, suspendida del techo y abierta, creando un punto focal acogedor para sus habitantes, que buscan relajarse después de un día en las pistas.
Ubicada cerca de una pared de piedra que añade un toque rústico y auténtico al ambiente, la Chimenea Doria se convierte en el centro de atención de esta acogedora sala de estar. Dos cómodos sillones y una mesita completan la atmósfera de relajación, creando el entorno perfecto para disfrutar de una taza de chocolate caliente junto al fuego.
Los clientes querían un entorno único, y la chimenea Doria se ha convertido en el alma de este refugio, ya de por sí mágico. En este lugar, nuestros clientes pueden disfrutar de momentos de tranquilidad y conexión con la naturaleza.

